Tribunal a dos aguas
Ya no te explico mis motivos cuando ruedas por Tribunal bares abajo…
…entre poemas urbanos (frustrados)
y reconciliaciones de jolgorio brego con tu saque y tu sed.
Sabina… nunca fue una excusa.
Tu nube viajera sí lo fue.
Pides una tapa de albóndigas y te reto a un mano a mano…
del valor me hago entera responsable…
Un valor temporal e inagotable.
Como mi aprecio, como mis ceños para ti y por ti,
como mi seguridad para contigo y en ti.
Eres un príncipe sin castillo
pero con una dentadura del alma blanca preciosa…
Eres paciencia. Encanto. Don.
Eres oportunidad. Eres bandera y lo eres con el paso de los años.
Ya no tengo que contarte por qué cuando regresas
no te explico mis motivos,
no me miro al espejo.
Te espero.
Evito el “te discuto´´
te completo.
Te sirvo un güisqui. No cualquiera.
Tu preferido.
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