R.I.P. Uncle Born
R.I.P. Uncle Born
R.I.P.
Franklin Avenue.
La calle embotada en el sonido
De siempre. Las cinco.
Olvido las gafas.
Bueno, sólo voy a por leche.
Un galón. Una cuadra.
Incluso miope reconozco el Rosado,
la acera mojada a cubos.
No la calzada, no. La acera.
¿Un asesinato?
R.I.P. Uncle Born
R.I.P.
Dice un cartón mojado
apoyado en una papelera negra.
R.I.P. Uncle Born
R.I.P.
Son dos tenderos
los que no quieren contarme.
Nadie en la Calle se extraña.
Algunos blancos pisan,
quizá sin saber,
sangre.
Decido no preguntar más.
No necesito saber, me digo.
Vuelvo a la cápsula de mi escritorio blanco.
a trabajar en un documento a medias,
una historia sobre otro cartón en otra calle.
R.I.P. Rubén Larios. R.I.P.
El amor de una madre, el ser inmigrante,
el haber nacido en un barrio, un sistema jodido.
Las pandillas, los sueños rotos.
La calle embotada en el sonido
de siempre. Las cinco y media.
R.I.P. Uncle Born
R.I.P.
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