El Corazón a Media Asta
Comparte conmigo tu memoria,
que están los sabios perdiendo las teorías,
y los enemigos pactando treguas de primavera.
El corazón a media asta,
los labios que no callan sin tus besos…
Te estoy mirando más allá de las fronteras,
nuestras fronteras; te estoy mirando bruto y neto,
haz y envés de doble filo.
Algo Sobre Tus Pucheros
Te miro del lado en el que no existes y me parece increíble amarte aún…
Amarte tarde, amarte lejos, amarte a razón de cuatro horas al día…pero amarte.
Cada día que no esperan temblores nuevos me dedico a coserte la piel a besos…
y tu olor siempre queda.
Ya no me valen los abrigos, solo quiero que me cubran los pucheros.
Almendras Versus Hojalata…o Viceversa
A ratos son de hojalata y a ratos de almendra los besos que te sueño…
Atada a una cifra incrédula de abrazos que no te han faltado…
mientras yo me deshacía en las aceras.
Tu presencia es el engaño de un abismo de razones compartidas,
y el jaleo que se arma en mi conciencia cada vez que no me pides
contraseña en mis desayunos en pijama.
Tienes dos opciones: o me desnudas con urgencia
o me permites el aire que, de tanto faltarme,
me araña los pulmones.
Certezas Inexactas y Peleas de Pirata
Los atajos que me llevan a contemplarte como un mirador de certezas inexactas.
La lluvia nunca acostumbrada a calar nuestros recodos.
El tejado a dos aguas como nuestra excusa para ganar las estrellas.
Es complejo recordar el tiempo que pasábamos en tu bañera,
disfrazados de piratas peleando por un motín de besos,
y naufragando cada viernes sin postales ni promesas.
Si hoy me siento aún atada a tu forma de entender la madrugada,
es porque nunca he entendido los naufragios al pie de la escalera.


