Hoy me hablo a medias en confesionarios de dos aguas,
los del yo descaradamente sencillo y complejo que tú,
con artes de bibirloque y circunloquio
-palabras grandes e irreplazables, como me enseñas-
desnudas con mi permiso, cocinando un mundo más sano.
Hoy escribo con una pluma neoyorquina, baratija turística,
regalo y sonrisa de quien grande en mi ahora tú no conoces:
un made in Mexico, por ejemplo redondo y desvirtuado
de las políticas, las pestañas que no duermen, las Michelob
que no te hablan como a ti gritan, a indiviso y a paz.
Hoy despiertas junto a un torso que te cuida: del encargo
me hago solo responsable. De su mueca, sus osares,
sus maneras para contigo, sus noches a tu nombre
solo líneas tengo en mi memoria de pez. La cultura en pantalla
que harás más humana y más perfecta, los objetivos cumplidos…tampoco he.
Y por contrariarme, el arte de sentirte cerca nunca se hizo más fácil:
tejemanejes de prodigio. No invertimos peniques en cuidarnos,
ni tiempo cuando la vida fuera, impaciente, espera.
De sin embargos y de peros te construyo aún más altares
-no de los que objeto y aprendo en el ultracatólico, plano
estado de los cincuenta-, sino altares de admiración y de luz.
Sin prorroga ni pecado, te admiro porque eres la música a mis ojos ciegos,
la energía que siempre ¨filmé¨para luego hacer descaradamente mía,
las explicaciones sin palabras, el ahora sano y la duda con razón;
porque eres fé y has sido esfuerzo para conmigo, cruzando mar;
porque tus ideas no son de piedra, porque no cabe más apoyo,
más compañía, más ¨saber¨sin poseer, más certeza grande que tú.
Como sé que tú también cuentas como pasatiempo amordazar estereotipos,
déjame que te cuente cómo huele América…Nos falta diversidad
en España; nos falta europeismo en el nuevo continente.
En ambos se hacen malabares para encandilar a la vida, y que ya de paso,
reparta favores. En ambos el racionalismo vive en los portales
y se toma vacaciones en mentes de inconveniencia y de luz.
¿Ves? No somos tan diferentes…este y oeste se conocieron en una veleta.
¿Ves? No estamos tan lejos…las distancias se construyen a medida
y lo excepcional pintó las paredes en la chocita ahora tuya y mía.
No es la regla esquivar la perdida -milagro!-, como ni veo las normas
en nuestros secretos que olvidaron dónde esconderse. ¿Pero qué es esto?
¨Maravilla…un lazo!¨-que se estira y se estira…y no se rompe…-
Donde el barro es barro y la distancia es un arca de Noé,
se respira cómplice y se amiga el silencio.
Silencio fuerte, letras de adobe, obesa añoranza.
Eres mi tesoro viajero…pues desde aquel poema,
y aún con el cielo a la espalda, has venido conmigo…
Al pez que me enseñó a mover las aletas con todo el sentido, sin el que ya no podría vivir…
Marzo 29, 2008
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By Almudena |
america, barro, distancia, el cielo delante |
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Cómo decirte o cómo mostrar
a tu alma de pesadumbre cansada
que las grietas del lecho que hiciste tuyo
no son tales, mas que encantos de cueva despierta.
Cómo hacerte sentir o creer
cuánto vale tu eterno ser de diamante,
incoloro, no más que gramos de vida,
perfección en bruto tan valiosa.
Cómo hacer que mi corazón transmita
al tuyo paréntesis de semejanzas,
cuán tus ojos terrosos hablan brillando,
cuántas veces tu ángel inconsciente salvó mi vida.
Cómo susurrarte con silbidos de estruendo
que sonrío, sí, también, cuando intuyo al
diablo llamando a la puerta de tu expresión,
siempre tan llena de sentido, incluso entonces.
Cómo adiestrar mi voz para atravesar
las rejas de tus tiempos difíciles,
y cómo abrazar a tu sombra,
cuando cree que no la miran tan dulce.
Cómo saber, cómo aprender a iluminar
una sonrisa triste que toda luz ya conoce,
a la que no pierde de vista, mas palpita
esperando un guía para sus nuevos pasos.
Cómo gritar al viento o la tormenta
que te lleve mi mensaje. Que eres ellos y eres
la esperanza que cada caminante por la calle
desearía cruzarse; la farola que hace guardia
cuando las demás, inquietas, duermen.
Cómo explicarte sin necesidad de tener
el cielo delante, pues no son palabras
esclavas creadoras de un sentir, sino un sentir
ciego en sí, tan fuerte, tan vivo…que eres grande.
Cómo hacer que veas que esa palabra
es de las que llena más la boca de quien la pronuncia,
Grande…grande…tan grande
como que sabiendo que existen personas
como tú en el mundo…éste no encuentra
para no ser feliz razón alguna, ni él ni nadie.
Marzo 2, 2008
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cómo, el cielo delante, poesia |
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